Turismo gastronómico en la provincia de Ávila y Cebreros

  La gastronomía es uno de los valoras de la provincia de Ávila: platos tradicionales y productos naturales es los que la elaboración sencilla y casera no está reñida con la calidad y el sabor. 

  En los diferentes establecimientos y restaurantes de Cebreros puede deleitarse con las exquisiteces de la cocina cebrereña y abulense, saboreando los platos típicos que se preparan en la provincia acompañándolos siempre con un buen vino de la tierra. Casa Rural Abuela Benita goza de una ubicación perfecta para poder desplazarse a pie.

  Si prefieren disfrutar de un turismo gastronómico en la provincia de Ávila, en Casa Rural Abuela Benita, disponemos de una útil guía para todos nuestros clientes.

  Además, alojándose en Casa Rural Abuela Benita, podrán disfrutar de un 10 % de descuento en los precios de la carta de diferentes restaurantes de Cebreros (Gure Ametsa, El Castrejón o El Rondón) y de Ávia (El Sol, Hostería de Bracamonte o Tres Siglos).

  Por otro lado, si lo que desean es pasar una estancia tranquila sin tener que cocinar, podemos recomendarles un catering que les servirá directamente la comida en Abuela Benita. Pueden consultar aquí la información.

  La gastronomía cebrereña y abulense está basada en los productos típicos de la tierra. Basta como ejemplo las famosas judías de El Barco de Ávila, las patatas revolconas con torreznos, las sopas de ajo y las sopas canas, los asados de cordero, de cabrito y de ternera, el famoso chuletón de Ávila, el cocido, las tánganas, la civiérgueda, los callos...

  Contamos con sabrosas hortalizas y frutas de la Vega del Alberche: tomates, judías verdes y blancas, melocotones, albaricoques, sandías, peras, higos, brevas y, por supuesto, con las uvas de mesa albillo, garnacha y chelva.    
               
  Podemos degustar los deliciosos níscalos que se recogen en los montes y pinares de Cebreros con la entrada del otoño.

  En Ávila y en Cebreros, la gastronomía dispone de toda una variedad de postres y dulces típicos: arroz con leche, leche frita, huesillos, sequillos, bollos, mantecados, flores, retorcidos, roscos, torrijas, magdalenas, rosquetes o rosquillas y las deliciosas bollas. ¿Qué decir de las maravillosas yemas de Ávila?

  Los dulces sabores de la Semana Santa española

  España se inunda con el fervor y la espiritualidad de la Semana Santa, una fiesta tradicional que conmemora la muerte de Cristo y también llena las mesas de exquisitos manjares.

  Una parte fundamental de la cultura española es su comida. Los guisos y platos típicos son un modo más de compartir en celebraciones, fiestas y reuniones. En Semana Santa, los dulces sabores que ofrece la repostería tradicional se vuelven imprescindibles para el paladar. Son recetas caseras, de gran arraigo y elaboración sencilla para disfrutar en estos días por todos los rincones de nuestro país.

  Sin duda, en estas fechas es obligado degustar las torrijas que se consumen en toda España: rebanadas de pan, empapadas en leche, azúcar y huevo, que se fríen en aceite. Según el líquido utilizado para bañarlas o su presentación, existen otras variantes, todas deliciosas: las hay de vino, en almíbar, con miel o espolvoreadas con azúcar y canela.

  Igual de atractivas le resultarán las flores de Semana Santa, por su peculiar forma: grandes, delicadas y con una textura dulce y crujiente. Y si se encuentra en la zona de Castilla y León, el domingo descubrirá una sabrosa costumbre: tomar hornazo. Es una masa de pan rellena con ingredientes como huevo, lomo y jamón, aunque también hay una versión dulce, hecha a base de almendras, azúcar, anises y huevo.

  Las rosquillas de Semana Santa, la leche frita, los pestiños o los buñuelos son otras de las delicias que podrá saborear en esta época. En Semana Santa, los hogares, pastelerías y restaurantes españoles recuperan antiguas fórmulas y recetas para preparar apetecibles y vistosos dulces. Aproveche estos días, disfrute en nuestro país de una fiesta única y, por supuesto, no deje de probar las auténticas exquisiteces que le esperan sobre el mantel.

  Si lo que desean es no moverse de casa, en Casa Rural Abuela Benita existe la posibilidad ya que hay diferentes opciones para pedir comida a domicilio, desde las ricas pizzas o baguettes del bar de Curro hasta un exquisito menú preparado en el restaurante vasco Gure Ametsa ("Nuestros sueños") o en la Escuela de Hostelería El Rondón o en el restaurante El Castrejón.

  VINOS DE CEBREROS

  Gracias a las condiciones privilegiadas del Bajo Alberche, el microclima mediterráneo que existe en Cebreros y las condiciones edáficas del terreno, se producen viñedos que proporcionan unos caldos de gran calidad, con alta graduación, mucho cuerpo, de color cerrado, afrutados y de baja acidez. Nuestra enología nos permite obtener vinos de mesa blancos, tintos, rosados, claretes, mistelas y  vinos especiales rancios, aromatizados, moscateles, etc. El tinto dulce es el que más fama nos ha dado.

  Las zonas del Valle del Tiétar y de la ribera del Alberche engloban los vinos con Denominación Específica de "Vino de la Tierra de Cebreros", por ser esta la capital de la comarca.

  Ruta del vino de la comarca de Cebreros:

  La comarca vitivinícola de Cebreros se encuentra situada al suroeste de la provincia de Ávila. Descansa entre zonas montañosas y lomas donde hay abundantes masas de pinos, robles, jaras y matorrales. Terrenos dedicados al cultivo de viñedos y olivares, alcanzando su máxima altitud en el suroeste, en la Sierra Merina. Es la única región vitivinícola en la que predomina la variedad garnacha.

  Aunque el olivo es uno de los pilares de la economía de esta comarca, la producción de aceite se completa con el cultivo de la vid, la elaboración de vinos y alcoholes junto con las fábricas de curtidos y cerámicas.

  Cebreros es el centro neurálgico del área de producción y la localidad que le da nombre. Hoy conserva parte del antiguo convento franciscano, donde destaca su torre y la portada isabelina.

  Muy cerca está, ya en el fértil valle del Alberche, El Tiemblo, uno de los numerosos lugares donde se pueden practicar deportes acuáticos. El embalse se encuentra a pocos kilómetros y ofrece muchas posibilidades. De su conjunto urbano destaca la iglesia parroquial del siglo XVI.

  Hacia el suroeste, el espacio natural de Valle de Iruelas, en el límite oriental de la Sierra de Gredos, tocando el embalse de Burguillo. Un poco más allá aparece El Barraco, pueblo que conserva una importante cabaña ganadera y donde deslumbra la ermita de La Piedad, levantada en el siglo XV en piedra sillar labrada y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.

  Navalmoral de la Sierra destaca por su arquitectura popular de granito y su iglesia del siglo XVI. Lo mismo ocurre con la de Burgohondo, una iglesia románica considerada de las más antiguas de la provincia.

  Navaluenga, importante enclave de la comarca vitivinícola, cuenta con un hermoso puente románico sobre el río Alberche, donde es posible la práctica del piragüismo y el baño en los meses de verano, de hecho cuenta con una importante playa fluvial muy concurrida.

  Uno de los pueblos que mejor conservan su arquitectura popular es Pedro Bernardo, en la ladera de la Sierra de Mijares. Donde a poca distancia aparece La Adrada con los restos de su castillo y la iglesia de San Salvador del siglo XVI, de clara influencia herreriana.

  Las zonas de El Tiernillo, Hoyo de Pinares y los valles del Alberche y Tiétar integran además las localidades Hoyos de Pinares y San Juan del Molinillo. También merece una visita Navalmoral de la Sierra, junto con Navatalgordo o Casavieja.

  Setas, delicias de otoño:

  En España cuando llega el otoño, también llega un auténtico regalo para el paladar: las setas. En esta época, si va al mercado podrá hallar variedad de hongos comestibles. Y aún mejor, muchos bares y restaurantes preparan menús especiales o incluyen en su carta recetas basadas en estos frutos del bosque tan deliciosos.

  Con las lluvias, los bosques y montes de España se convierten en una singular "despensa" en la que es posible encontrar numerosas especies de setas comestibles. Tras pasar por la cocina, se transforman en un suculento bocado o en un sabroso acompañamiento, capaz de realzar el gusto de cualquier plato. Es un alimento pobre en grasa y con un alto porcentaje de agua, pero que resulta exquisito. Las setas, además, admiten multitud de formas de preparación: al horno, salteadas, rebozadas, fritas, a la brasa, en ensalada, cocidas, como guarnición...

  Durante estos meses los restaurantes aprovechan para ofrecer a sus clientes un amplio abanico de guisos y recetas en los que los hongos constituyen el ingrediente principal. Lo mismo ocurre en bares y tabernas, que suelen incluir entre sus especialidades del día tapas y raciones de setas. Será el mejor momento para disfrutar de este plato rico y saludable.

  Puede descargar un pdf con recetas típicas de la gastronomía de Ávila.

  Turismo micológico:

  En este tiempo no le van a faltar oportunidades para conocer las setas, tanto en la mesa como fuera de ella. En muchas poblaciones de Ávila se celebran jornadas micológicas, durante las cuales se realizan cursos para aprender a distinguirlas, degustaciones y salidas guiadas al campo. También hay asociaciones micológicas de carácter regional o local que organizan actividades y excursiones con expertos.

  Es habitual hallar localidades con una oferta micológica diversa, que abarca desde senderos y actividades específicas, hasta establecimientos como bares, restaurantes o casas rurales.

  El otoño tiene mucho sabor, el de las setas, y en España es muy fácil descubrirlo. ¡Buen provecho!

  Como ejemplo para el turismo gastronómico en la provincia de Ávila y Cebreros podemos recomendarles el producto de turismo activo que ofrece el Parador de Turismo de Gredos (Ávila): Un Curso de Iniciación a la Micología: son rutas sobre micología dirigidas a cualquier persona que sea aficionada a la micología o que simplemente tenga interés por el mundo de los hongos. Quienes asistan a estas jornadas podrán conocer sus enormes posibilidades gastronómicas, aprender a distinguir entre las principales setas comestibles y sus "parecidas tóxicas" y valorar el destacado papel que los hongos juegan en el mantenimiento del ecosistema.

  La inmejorable ubicación de este Parador proporciona un buen comienzo para adentrarse en el apasionante mundo de la micología.

  Para quienes deseen una recolección y consumo de setas independiente, tenemos algunas recomendaciones:

  No se deben recoger ni consumir setas que no se conozcan perfectamente. Ante dudas o desconocimiento hay que abstenerse de consumirlas y si se recolectan será únicamente para su clasificación e identificación.

  Comprobar una a una su identidad, porque es frecuente que especies tóxicas y comestibles muy parecidas compartan hábitat y época de fructificación. Si no se está completamente seguro hay que desecharlas.

  No tomar setas en cantidades excesivas dada su poca digestibilidad. No guardarlas demasiado tiempo sin consumirlas, la mayoría se descomponen rápidamente. Existen especies que sólo pueden consumirse cocinadas.

  Hay que ser selectivo, no debiendo recoger setas en cantidades que no vayamos a consumir, ni recogerlas envejecidas, inmaduras o parasitadas.

  El consumo de las setas que crecen en cunetas, zonas industriales, setos y parques de las ciudades o en suelos enriquecidos con abonos químicos, es sumamente peligroso debido a la facilidad que tienen los hongos por su rápido crecimiento para acumular metales pesados, y otros contaminantes.

  En caso de intoxicación o sospecha de ésta, acudir a un centro sanitario urgentemente. Allí, a ser posible, se facilitará información de las especies consumidas y se aportarán los restos disponibles de las setas. No olvidar que unos tipos dan síntomas precozmente, pero otros provocan los primeros síntomas una vez transcurridos varios días.

  Hay que evitar la elaboración de conservas caseras, por el peligro de botulismo. Si se realizan, son más seguras las conservas realizadas en medios ácidos (vinagre), debiendo tratarse en autoclave u olla a presión, y siempre extremando las condiciones higiénicas en el proceso de elaboración. Lo ideal es calentarlas antes de consumirlas.

  Además, en su recolección son imprescindibles algunas normas, como no remover el suelo con rastrillos u otros utensilios para localizar ejemplares ocultos, ya que se altera la capa vegetal, destruyendo el micelio del hongo. No deben dañarse las especies desconocidas o que por tóxicas no se recolecten. Todas son necesarias para el buen desarrollo y conservación de los bosques y forman parte de su riqueza, y de su ecosistema.

  Las especies para consumir una vez estén correctamente identificadas deben recolectarse, mayoritariamente, cortándolas por la base del pie con cuchillo o navaja. Deben extraerse íntegras para su posterior estudio.

  Es igualmente necesario recolectar sólo las setas cuyo desarrollo permite su identificación, y no es oportuno extraer ni ejemplares muy jóvenes ni los envejecidos. Las de pequeño tamaño seguirán creciendo y además de continuar el ciclo reproductivo desarrollarán mejor las características propias de su especie, permitiendo así una más segura identificación y menos confusión con especies tóxicas.

  El sistema idóneo de transportar las setas es en recipientes que permitan su protección y aireación, así como la caída al exterior de las esporas, como la tradicional cesta de mimbre.

  Es falso que todas las setas que crecen sobre madera, en laderas y márgenes de bosques o en prados y dehesas donde el ganado pace, sean comestibles, que sean tóxicas sólo aquellas que cambian de color al corte, que todas las que tienen anillo sean tóxicas. Los champiñones comestibles, las grandes y deliciosas macrolepiotas y amanitas comestibles, como Amanita caesarea, tienen este elemento, que no sean tóxicas si su sabor y olor son agradables, que la cocción elimina todas las toxinas, que el ennegrecimiento de una cuchara de plata o de dientes de ajo indique toxicidad o que la maceración con vinagre o sal elimine las sustancias tóxicas.

  GASTRONOMÍA EN CASTILLA Y LEÓN:

  La Gastronomía constituye uno de los recursos turísticos más destacados de Castilla y León. La extensión geográfica y las condiciones climáticas y ambientales permiten que se desarrolle una agricultura y una ganadería muy diversificada con variedades y razas autóctonas de donde se obtiene una excelente materia prima de calidad contrastada.

  Castilla y León posee un buen número de productos agroalimentarios con diversas figuras de calidad, unas 50 referidas a carnes, embutidos, quesos, legumbres, frutas y verduras. Estos productos junto con la cuidada y experta elaboración de los cocineros y restauradores de Castilla y León hacen de nuestra gastronomía una de las más ricas, apreciadas, completas y variadas de España.

  Junto a los platos tradicionales elaborados a partir de antiguas recetas que se han perpetuado a lo largo de los siglos, es posible encontrar en Castilla y León una nueva cocina más innovadora y moderna que investiga y desarrolla nuevas recetas partiendo de la tradición y de la calidad de los productos, se trata de grandes creaciones gastronómicas de importantes restaurantes y cocineros que hacen del comer un verdadero arte. Aquí tienen un recetario con recetas de Castilla y León.

  Es tanta la importancia que tienen los vinos de calidad en Castilla y León, que difícilmente se podría entender hoy la historia de esta comunidad sin su presencia que, al margen de su relevancia económica como recurso agrario y de desarrollo rural de primer orden, contribuye también con decisiva importancia al fortalecimiento del sector turístico.